Bretaña es conocida por sus paisajes inolvidables por sus ciudades medievales, por ese encanto peculiar que salpica cada uno de sus rincones y por su simple pero sabrosa gastronomía. Y dentro de esta gastronomía, concretamente en el campo de la repostería, encontramos sus famosos Crêpes y Galettes.
Cuenta Bretaña con más de 4.000 creperías en donde podemos disfrutar de esta receta que gustará tanto a pequeños como a mayores.
Aunque basicamente parecidas, entre crêpres y galettes existen diferencias:
Las crêpes se preparan con harina de trigo candeal. Son más finas y pequeñas, y al servirlas, presentan un color amarillo dorado adornado con pinceladas marrones. De sabor dulce, la de mantequilla y azúcar es la tradicional, aunque se les suele poner también miel, mermelada de fruta, helado o chocolate.
Las galettes llevan harina sarraceno, tienen unos 35 centímetros de diámetro y son de color gris, debido al trigo negro con el que están elaboradas. De sabor salado, se suele acompañar con jamón, queso y un huevo. ¡Todo un almuerzo!.
Estos originales crepes de trigo sarraceno son tradicionales de la Bretaña francesa, aunque han tenido tanto éxito que se sirven por las creperias de medio mundo. Esta receta de crepes bretonas o galletes, léase “galéts”, es muy sencilla y admite muchas variaciones, con rellenos dulces o salados.
Parece que la más tradicional es la versión “completa”, con relleno de queso, jamón e incluso huevo, aunque hay otras versiones con diferentes rellenos. Para postre son perfectos con relleno de caramel au beurre salé, una especie de salsa de toffe hecha con mantequilla salada bretona.
Ingredientes para hacer la receta de crepes bretonas o galletes
Para la masa (unos 8-10 galletes):
330 gr. harina de trigo sarraceno,
10 gr. sal gorda,
700 cc. agua fría,
un huevo,
una cucharada de miel.
Para el relleno:
queso emmemthal,
jamón cocido o serrano,
mantequilla.
Elaboración
Mezcla en un cuenco grande la harina con la sal. Añade en tres veces el agua, batiendo bien con una cuchara de madera o una espátula, cuidando que no queden grumos en la masa.
Si quieres que queden unas crepes más doradas añade un huevo batido y un poco de miel a la masa. También puedes incorporar un chorrito de sidra natural.
Deja reposar en frío la masa bien tapada con film para que no coja olores, durante un máximo de 5-6 horas.
Para hacer los crepes unta una sartén amplia antiadherente con un poco de mantequilla y vierte un cucharón de masa, moviendo la sartén para que quede una capa fina. Deja dorar a fuego medio por una cara, da la vuelta y acaba la cocción por la otra cara.
dimarts, 15 de desembre del 2009
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